El objetivo del Análisis es descomponer el proyecto en componentes claros, medibles y ejecutables, identificando riesgos, dependencias, tecnologías clave y requerimientos críticos. Esta fase permite tomar decisiones informadas y definir la hoja de ruta más eficiente, segura y alineada a los objetivos del negocio.
Una etapa bien ejecutada evita sobrecostos, fallos de arquitectura, retrasos y reprocesos.